- Evita los zapatos de goma y los calcetines del tipo sintético, en vez utiliza calzado hecho de productos naturales, como lona de algodón o cuero y calcetines de fibra de algodón, de este modo, el aire circulara mejor.
- Usa desodorante en polvo para los pies, tanto en el calzado como en tus pies. Un método barato a modo de anti-transpirante es el uso de bicarbonato de sodio, ya que este aleja los olores fuertes.
- Usa productos diseñados para la absorción de olores y plantillas disponibles en el mercado para controlar el olor.
- Un remedio casero y poco costoso es lavarse los pies por la noche con agua y un chorro de vinagre o una infusión de té frío. A ambos remedios también puedes añadirle tres cucharadas de sulfato de magnesio o sales de Epson.
- Al elegir zapatos, tratar de encontrar aquellos que sean ventilados, evitando tejidos tales como plástico, vinilo o de goma que son propensos a incrementar la transpiración y por ende el olor.
- Procura no utilizar el mismo calzado todos los días, lo ideal sería si puedes ir intercalando distintos pares: de este modo, puedes ir dejándolos ventilar.