Para conocer el rubor adecuado para tu piel tienes que tener en cuenta no sólo el tono de tu piel, sino también la textura.
Dependiendo de tu color de piel, aquí tienes los tonos que lucirás mejor:
- Piel clara: tonos rosados y durazno
- Piel amarilla: tonos naranja y papaya
- Piel aceituna: tonos cobrizos y dorados
- Piel morena: tonos vino tinto oscuros
Si quieres conseguir un rubor tipo bronceado, deberás pintarte todo el rostro y el cuello para que se vea bien. Este color es recomendable cuando usas prendas de manga larga, así no se notará la diferencia.
Además de tener en cuenta el color de piel, tienes que conocer la textura de tu cara con el fin de obtener el mejor rubor para ti:
- Si tu piel es seca es recomendable un rubor en crema pues hidratara tu piel y le dará luminosidad
- Si tu piel es grasienta, utiliza un rubor líquido. Se absorbe mejo a tu piel no te quita el brillo.
- Un rubor que funciona con todo tipo de pieles, es el rubor en polvo que se aplica con brocha. Existe una gran selección de colores y es muy fácil de aplicar. Sin embargo, ten cuidado de aplicarte mucho si tienes más de 50 anos pues puede darte un look artificial al quedarte maquillaje en las arrugas.
Por último, sigue estos consejos a la hora de escoger y aplicarte el rubor y te verás siempre bella:
- Trata de comprar el rubor a la luz del día, pues las lámparas de la tiendas te pueden dar un color que no sea adecuado para ti.
- Escoge colores naturales para usar durante el día, y colores más fueres para usar por la noche.
- Si no sabes qué color de rubor escoger, empieza por fijarte en el color que tienen tus mejillas después de pellizcarte o hacer ejercicios por un tiempo.
- Cuanto más oscura la piel, más oscuro es el rubor.
- El rubor lo aplicas después del maquillaje de ojos, o al final de maquillarte para dar balance a tu rostro.
- Ten cuidado con no aplicar más de la cuenta.
- Trata de usar un pincel normal para aplicar el rubor, no el pincel que viene en la caja del rubor. Si el rubor es líquido o crema aplícalo con los dedos o con una esponja.
- No te olvides de sonreír cuando apliques el rubor.