Hace miles de años, los maestros orientales descubrieron los centros de energía de su cuerpo, a los cuáles habían denominado Chi, mediante una exhausta y profunda meditación, razón por la que debían aislarse del mundo convencional ya que era la manera apropiada que poseían de activar sus más íntimos sentidos. Procesos de relajación mental y física les permitieron descubrir que algunas partes del cuerpo concentran más energía que otras y que existe la posibilidad de limpiar el organismo, devolviéndole “ una sonrisa conductora “, de la energía interna, que le permite sacar al exterior las emociones. Así como la práctica de la meditación de la sonrisa interior requiere un trabajo interno y consciente, también existe un proceso que la complementa que trabaja sobre el especial desbloqueo, la depuración y fortalecimiento de todos los órganos y sistemas vitales. Ésta práctica utiliza la circulación de la energía, afirma el poder que posee cada persona para poder acceder a desbloquearse y aprender a escuchar, entender las señales que nos anuncia el cuerpo. Libera las tensiones físicas y mentales, conduce al organismo a un mejor
dominio y asimilación del mix de sensaciones a nivel emocional, contrarrestar el estrés de la vida cotidiana. éstos ejercicios nos permiten realizar una higiene interna, equilibrando nuestro amado cuerpo y lo conduce a un estado de relajación absoluta y plenitud consciente para el deleite del ser humano.
Descripción del ejercicio de la sonrisa interior:
1. Siéntese en una silla o sillón y relaje su columna de manera cómoda y distendida.
2. Cierre los ojos y emitiendo una respiración profunda suave y armoniosa, inspire y exhale 3 veces, así comienza a concientizar con su respiración y sus sonidos personales.
3. Inicie una concentración en su frente y sonría trasladando dicha emoción al interno de su cuerpo
4. Corrobore que sus pies toquen el piso ( enraizamiento ), en posición paralelos, jamás cruzados.
5. Cierre los ojos y centre su atención específicamente en el entrecejo, llamado tercer ojo.
6. Relaje su frente y suelte su energía de su sonrisa que expanda la zona de sus ojos con una bonita y deslumbrante luz dorada.
7. Evoque un lugar agradable en donde le gustaría estar y sienta una bonita energía de sonrisa interior, como un fuerte rayo de sol que la alumbra con mucha luz y guíe la luz hasta el entrecejo y potencie dicha fuerza.
8. Deje fluir el Chi que se deslice entre y sobre sus ojos, nariz, mejillas, sienta como comienza a relajarse y sienta como comienza a correr una corriente energética que la nutre de paz y la nivela, permitiéndose relajar hasta los poros de su piel y todos los músculos del rostro y una energía de sonrisa inunda su ser.
9. Descienda hasta los labios despacio y responda con una cálida sonrisa y si se atreve exprese una carcajada, si lo desea y realce con esa luz dorada las comisuras de los labios y fortifíquelos.
10. Descienda hacia la zona de la mandíbula y permítase iluminarla con una deliciosa luz dorada y a la vez descubriendo su Yo interno.
11. Baje lentamente por el cuello, ya sea por los laterales o si lo prefiere por la parte central posterior así descendiendo deliciosamente por la columna de manera muy despacio y aportando una luz deliciosa a la misma y sintiendo una caricia de relajación que desanuda los nuditos de nervios y contracturas.
12. La luz dorada que nos acompaña y nos purifica penetrará en las glándulas y las masajeará y depurará toda toxina adversa a nuestro organismo.
13. Baje por la garganta y su extensión en la zona de la larínge hasta el timo y comenzará a sentir una relajación tan intensa que lo podrá extender hasta el plexo solar .
14. Dirija su sonrisa interior a su abdomen y zona genital y continúe descendiendo muy lentamente hasta que sienta la capacidad de renovación de su propia energía, es decir que pueda percibir la variación energética en su interior, que haga fluir una sensación de felicidad, de tener deseos de esbozar una sonrisa con fuerza y ganas , con fuerza, que continúe con una interconexión energética que penetre entre los poros de la piel, que se diluya entre los poros de los huesos, músculos de cada falange de sus pies
15. Llene de luz que brinda y proyecta su sonrisa interior a todo su organismo y se intentará concentrar en su gran poder energético.
16. Tras la práctica usted sentirá circular y fluir una natural y preciosa nitidez de pura energía que circula por su organismo y obtendrá un autocontrol sobre el equilibrio psicofísico.